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marzo 2020

Fisioterapia & Rehabilitación en perros - Tratamiento del dolor Julia Toscano es veterinaria recibida en la UBA MN.9249. Cursó posgrado en Fisioterapia en pequeños animales (SOMEVE). Es especialista en fisioterapia y rehabilitación (UBA) Comenzó haciendo clínica y guardias, y cada vez que se presentaba un paciente con dolor (ya sea un perro añoso o aquel que pasó por una cirugía traumatológica) pensaba qué más se podría hacer y cómo podría complementar al tratamiento convencional. Para eso, Julia pensó en lo que se conoce como “terapias alternativas”. De ahí surgió su inquietud por esta especialidad dentro de la medicina veterinaria, que hoy en día es algo que la apasiona. Sobre todo observar cómo puede mejorar la calidad de vida del paciente ayudando a aliviar el dolor y a transitar enfermedades como la artrosis, el cáncer y los posquirúrgicos. "Lo más gratificante para ella es cómo la recibe el paciente cada vez que va a hacerle su sesión de fisio. Cómo ya se acomodan para recibir su terapia que los va a aliviar y ese vínculo que se genera con cada uno en particular." ¿Qué es la fisioterapia en perros? En simples palabras fisioterapia significa “arte de curar a través de medios físicos”. Es un tratamiento complementario que utiliza el calor, frío, láser, ultrasonidos, magnetoterapia y electroanalgesia como medios para acelerar el proceso de recuperación luego de una cirugía. Se aplica en cuadros neurológicos, así como también es de mucha ayuda en pacientes gerontes para aliviar el dolor en la artrosis, y en problemas de columna. Es similar a la kinesiología de humanos, en cuanto a que se utilizan los mismos equipos, adaptado a utilizarlo en cuadrúpedos. Por esto es importante que lo realice un veterinario, ya que es el que conoce específicamente la anatomía y fisiología de cada especie. (La fisioterapia también ayuda a equinos deportivos, de salto -polo-carrera, y en animales no

Seba Cebreiro, fotógrafo de mascotas.  Nos cuenta su vida con su mejor amiga, Tuerti. ¿Cómo llegó Tuerti a tu vida? Cuando Tuerti llegó a nuestras vidas nosotros ya teníamos a Janis.  Janis, era una hermosa cruza de Doberman. Fue nuestra primera perra familiar y con quien iniciamos nuestras costumbres de viajar  y correr con mascotas. Ella nos marcó el camino que luego continuamos con Tuerti. Poco menos de un año de la llegada de Tuerti, un cáncer muy agresivo nos arrebató a Janis y hasta el día de hoy lo sufrimos. Tuerti fue fundamental en casa para poder pasar ese dolor. A Tuerti la encontramos con 2 años de edad. La primera intención fue darla en adopción por la que la llevé a control al veterinario. Tuerti, disfruta de la vida aún sin un ojo. En la veterinaria nos dijeron que no tiene ni cicatriz, ni rastros, ni puntos, por lo que habría nacido sin el globo ocular. Desde un punto de vista ella es enteramente funcional. "De hecho practicamos Canicross y ella corre y se divierte como cualquier otro perro." En cuestiones de motricidad fina que involucren a la vista, puede verse la ausencia del ojo, ya que ella no cuenta con la posibilidad de ver 3D, por decirlo de algún modo. Entonces por ejemplo, nunca va a agarrar un palito, ni comida en el aire.  Y cuando corremos siempre estoy atento a dirigirla a lugares donde no hallan árboles muy juntos porque pueden confundirla. Tuerti al igual que Janis es actualmente compañera de viaje de la Familia. Siempre está junto a nosotros recorriendo nuevos lugares. Viajamos juntos hasta el Sur de Chile, Catamarca y Península Valdez.  Nada mal para una perra que cambiaba su carita sonriente por algo de comida en un pasaje de tierra. Canicross: Cuando comenzamos a correr, Tuerti arrancó acompañándome en trechos cortos de 800 mts.  Estaba bastante gordita cuando llegó,